(Narra Bo)
Habían pasado 3 días desde que habíamos dejado los currículos en las tiendas y restaurantes que veíamos. Sin embargo, tan solo nos llamaron del Foster's Hollywood. Alice y yo no teníamos los mismos turnos, así que, mientras ella estaba echada en el sofá con el móvil, yo me estaba preparando para ir al trabajo. El frío de Londres, se notaba bastante y me estremecí al sentir el viento en la cara. Pasé al lado de la tienda de ropa donde, aquel chico comenzó a tontear con Alice. Divisé la sudadera negra con el logotipo de Ed Sheeran y tuve que contenerme para no entrar a comprarlo, tenía que ir a trabajar. Al llegar, pasé a los vestuarios, donde me cambié y me puse el uniforme, que consistía en una camisa negra con rayas blancas, unos pantalones negros al igual que las zapatillas y un delantal rojo oscuro. Salí, a la vez que terminaba de hacerme una coleta y comencé a trabajar.
Tras un par de horas trabajando, el local se había llenando bastante y teníamos que servir las mesas con más rapidez, me acerqué a la mesa donde el último cliente se había sentado. Un chico muy joven, seguramente de mi edad, pelo corto y peinado en forma de cresta.
—¿Qué va a tomar? —pregunté educadamente. Levantó la vista de la carta y la posó en mí, tenía ojos claros y una graciosa mancha de nacimiento en el cuello.
—Una coca-cola y... —hizo una pausa de unos segundos. —Foster's Caesar Salad —apunté el pedido y me fui a seguir atendiendo.
Las horas que quedaban se me pasaron rápidas por la cantidad de gente que había en el restaurante. Al acabar mi jornada laboral, salí despidiendome de mis compañeros. Tenía un poco de hambre, así que comencé a andar un poco más rápido. Los inconvenientes de que trabajase en un restaurante, eran que trabajaba a las horas de las comidas y tenía que decidir entre comer antes del turno o después, había decidido comer antes, pero con tanto movimiento, me había vuelto ha entrar hambre.
Como siempre, comencé a juguetear con la cadena que colgaba de mi cuello, pero al acercar la mano a mi clavícula no lo encontré. Toqué todo mi cuello y escote intentado encontrarlo pero no estaba, nerviosa dí marcha atrás, buscando por el suelo para intentar encontrarlo. Era una cadena plateada con un infinito unido a un corazón, ademas de que era de gran importancia. El día del aniversario de nuestro grupo decidimos comprarnos cada una este colgante y lo teníamos desde hacía mucho tiempo.
—¿Buscas algo? —preguntó una voz detrás de mi. Llevaba al menos veinte minutos buscando. Me giré admirando al chico detrás mía. Alto y pelo castaño, apenas mi fijé en nada más.
—He perdido mi collar —respondí con simpleza.
—Deja que te ayude. ¿Como es? —contestó. Abrí los ojos entusiasmada.
—Es plateado, con un infinito y un corazón unidos y es bastante pequeño —asintió y comenzamos a mirar por el suelo, ante la mirada curiosa de los transeúntes.
—¿Te gusta Ed Sheeran? —preguntó al cabo de un rato, mirando mi mano derecha en la cual llevaba escrito Ed Sheeran con bolígrafo.
Asentí varias veces—: Me encanta, un día de estos nos encontraremos y me casaré con él.
El chico rió—: Vaya, lo tienes decidido.
Me encogí de hombros y pregunté—: ¿Y a ti te gusta?
—Sí, está bien. Aunque no soy fan de él.
—Sheerio —me miró con el ceño fruncido. —A los fan se les llama Sheerios.
—Ah —contestó simplemente con una sonrisa. —¿Lo encuentras?
Negué—: No, ¿y tú?
—Tampoco, se hace tarde y tengo que irme. Pero paso por aquí todos los días, si lo encuentro te lo devolveré.
—Genial, muchas gracias de todas formas.
—No es nada. Hasta luego —se marchó.
—Adiós —contesté y miré un rato más antes de darme por vencida y volver hacia casa.
Caí en cuenta de que ni siquiera me fijé en los rasgos del chico, ni sabia su nombre. Golpeé mi frente maldiciendo. Volví a pasar por la tienda de ropa donde estaba la sudadera de Ed Sheeran. Entré a la tienda, agarré las mangas de la sudadera y me fijé en las que había detrás. Vi una gris, con el nombre de Ed y la huella de tigre en naranja que me encantó, en cuanto me diesen mi primera paga, vendría a comprarla. Giré sobre mis talones dispuesta a irme cuando me fijé en una de las dependientas. Tenía el pelo castaño, liso, y era alta y delgada. Me fijé en las facciones de su cara. Estaba algo lejos de ella pero podría apostar todo lo que tenía a que ella era Bridgit. Me acerqué por detrás y di un golpecito en su hombro derecho, ella estaba doblando una camiseta. Se giró con una educada sonrisa, la cual se ensanchó al reconocerme.
—¿Bridgit? —pregunté insegura. Asintió eufórica y nos dimos un gran abrazo.
—¡Bo! —gritó.
(Narra Alice)
Habían pasado ya tres días desde que dejamos nuestros currículos en todas las tiendas que pudimos, solo nos habían llamado de Foster's Hollywood y era el primer día de trabajo, pero Bo y yo teníamos turnos distintos. Bo se fue a trabajar y yo me quedé tumbada en el sofá con el móvil hablando con unas amigas de Liverpool. No sé si lo habré mencionado antes, pero yo era de Liverpool, me mudé a Brighton con diez años y allí conocí a Bo, nos hicimos grandes amigas enseguida, pero no había perdido el contacto con mis amigas de Liverpool. Estuve unas horas hablando por un grupo de WhatsApp que tenía con gente de allí, hasta que me aburrí y decidí hacer otra cosa. Todavía quedaba casi una hora para mi turno de trabajar así que cogí mis cosas y salí a dar una vuelta por los alrededores del Foster's Hollywood para que, cuando llegara la hora de mi turno, estuviese cerca. Me senté en un parque cercano y comencé a leer una revista de música que le había cogido a Bo de su habitación, me encantaba la música. Estaba leyendo un reportaje especialmente interesante sobre el nuevo single "Neón Lights" de Demi Lovato, uno de mis ídolos, cuando un chico se me acercó.
—Hola —me saludó.
—Hola —saludé yo mirándole unos instantes y volviendo la vista a la revista.
—¿Me puedo sentar? —me preguntó el chico.
Yo le hice un rápido análisis, era más bien bajito, de pelo castaño claro un poco largo y ojos color chocolate, no aparentaba más de 19 años y parecía amable, decidí dejarle sentarse.
—Vale —le sonreí.
—Gracias —dijo sentándose. —Es que todos los bancos están ocupados por abuelos y tú me has parecido simpática —explicó.
—Gracias —reí yo.
—¿Qué lees? —preguntó con curiosidad mirando mi revista. —«Demi Lovato anuncia el lanzamiento de su nuevo single, "Neon Lights"» —leyó. —¿Te gusta Demi Lovato?
—Sí, mucho, es uno de mis mayores ídolos —dije yo mirándole. —¿A ti te gusta?
—Sí, canta bastante bien —yo sonreí al escuchar eso.
—Por cierto, ¿cómo te llamas? —le pregunté.
—Ah sí, que tonto, se me olvidaba presentarme, soy Ethan —se presentó y me tendió la mano.
—Yo Alice —le estreché la mano.
Estuvimos un rato hablando, Ethan era muy simpático y divertido, tenía 19 años, tal y como había supuesto, y no era británico, venía de América. El tiempo pasó rápidamente y, cuando me quise dar cuenta, ya era de noche, miré el reloj y faltaban cinco minutos para mi turno. Me despedí de Ethan rápidamente explicándole a dónde me iba y me dio su número para que habláramos algún día, yo me fui deprisa y llegué justo a tiempo al restaurante.
—Hola, soy Alice Jones, hoy es mi primer día aquí —le dije a una de las camareras que había por allí.
—¡Hola! —me saludó alegremente, aparentaba unos 20 años, era rubia con ojos verdes. —¿Eres la nueva? Ven por aquí, yo te enseñaré todo, soy Johannah, encantada, me puedes llamar Joe.
—E...Encantada —tartamudeé un abrumada, la chica no paraba de hablar mientras me conducía a una puerta que ponía "Solo personal aurorizado".
—Aquí es donde dejarás tus cosas y te cambiarás de ropa, yo voy a empezar a trabajar, cuando te hayas cambiado me avisas —dicho esto se marchó, dejándome sola ante esa puerta.
Tenía su gracia, desde pequeña siempre había querido pasar por esas puertas de "Solo personal autorizado", sonreí al recordar como mi madre me regañaba al pillarme intentando entrar ahí. Entré en esa habitación, guardé mis cosas en una de las taquillas y me puse el uniforme, una vez cambiada, fui a donde estaba Joe.
—Ah, ya estás aquí —dijo ella —Bien, primero atenderás los pedidos mesa por mesa y luego, los pasarás por la cocina, cuando estén hechos, los llevas a sus mesas correspondientes —me explicó ella. —Yo estaré por aquí, ¡suerte!
Me acerqué a la primera mesa, donde una familia se había sentado, anoté el pedido de los padres y sus tres hijos y lo llevé a la cocina, para después ir hacia otra mesa, apunté el pedido, lo pasé a la cocina y tomé los platos de la anterior mesa, tal y como dijo Joe. Las horas pasaron y acabé mi turno, había sido un poco agotador, pero había pasado deprisa. Volví a casa, eran ya las once y media pasadas de la noche. Llegué y Bo estaba dormida, cené un sándwich silenciosamente, me puse el pijama, me lavé los dientes y me acosté, me quedé dormida rápidamente.
(Narra Bridgit)
Me desperté por el sonido de la alarma del móvil, sonaba "Lego House" de Ed Sheeran. Me estiré un poco y cogí mi móvil, miré la hora, eran las ocho y cuarto, me levanté de la cama y me fui directa a la ducha. Ya había desayunado, hecho la cama y lavado los dientes, estaba peinada y vestida. Me había decidido por unos vaqueros, una camisa morada y unas supras a conjunto. Cogí mi chaqueta, la cartera y el móvil nuevo, si, me había comprado otro, y me dirigí a trabajar, me habían cogido para una tienda de ropa. Allí me esperaba una chica, que debía ser la dueña y un chico, seguro que era mi compañero.
—Hola, bienvenida, soy Sarah, tu jefa, tu debes ser Bridgit, ¿verdad? —me miró sonriente.
—Sí, encantada —le di dos besos.
—Él es Brad, tu compañero de trabajo, él se encargará de enseñarte todo, yo lo haría encantada, pero tengo mucho lío y debo irme ya —habló educadamente.
—No se preocupe, me pongo el uniforme y empiezo ya —sonreí.
—Vale, adiós —me dio dos besos y se fue.
Cogí mi uniforme y me metí en el cambiador, me cambié y me miré en el espejo para ver que tal me quedaba. Se trataba de unos pantalones negros, un poco ajustados, una blusa blanca y unas francesitas del color de los pantalones.
Brad me había dicho como debía hacer todo, ya había atendido a un par de personas, me quedaban cinco minutos para acabar mi turno, a veces me sentía incómoda, Brad no dejaba de mirarme, ya quería irme.
—Hola fea —levanté mi cabeza y vi al castaño, con una sonrisa.
—Hola idiota —le miré divertida.
—¿Así tratas a los clientes? —se burló él.
—No, así trato a los que se portan mal —sonreí burlona.
—Bridgit, deja de hablar con los clientes —Brad habló... ¿enfadado?
—Solo le ayudo —mentí.
—No mientas, te estaba viendo —me miró serio.
—Pues deja de hacerlo, eres un baboso, llevas así toda la mañana —exclamé irritada.
—Uh, una chica te pisa —el chico castaño lo abucheó.
—Cállate Justin, métete en tus asuntos —habló Brad molesto.
—Tranquilo, vengo a comprar —Justin le dio una chaqueta a Brad. —Cóbramela.
—Ya va —Brad cogió la chaqueta.
—Se acabó mi turno, ya me voy —me fui al cambiador.
Me puse mi ropa de nuevo y salí del cambiador, guardé mi uniforme y me despedí de Bradcon un simple "adiós". Llevaba toda la mañana mirándome de diferentes formas, que asco. Llegué a mi casa, puse música a todo volúmen y me dediqué a cocinar, una vez lista la comida me senté en la mesa a comer, comí y recogí todo, lave los platos, mientras tarareaba la canción que estaba puesta, que era "Want u back" de Cher Lloyd. Acabé de limpiar y bajé un poco el volumen de la música, me senté en el sofá, cogí el portátil y me conecté a Skype, para ver si las chicas estaban conectadas.
(Narra Alison)
Estaba durmiendo muy a gusto cuando mi móvil empezó a sonar, no tenía ganas de cogerlo, pero como no paraba de sonar me tuve que levantar para cogerlo.
—¿Sí?
—¿Buenos días, es usted Alison Smith?
—Sí, soy yo.
—Le comunico que su currículum ha sido aceptado para trabajar en nuestra tienda.
—Ah, genial, ¿cuándo podría empezar? —no podía estar más feliz.
—Pues si puede ser en media hora viene a la tienda y empieza.
—Vale, allí nos vemos.
Colgué y me fui rápidamente a ducharme, me duché en diez minutos y me vestí con unos vaqueros ajustados, una camiseta de lana blanca en la que ponía smile en color marrón a conjunto con unos botines marrones y por ultimo me recogí el pelo en una coleta alta. Cogí la chaqueta y el móvil y salí rápidamente de casa. Fui a pie a la tienda ya que estaba a cinco minutos del apartamento. En cuanto llegué vi a la dependienta del otro día.
—Hola, pasa, ahora te daré el uniforme —me saludó la dependienta.
—Vale —contesté yo entrando a la tienda.
—Ten, aquí tienes —me dio el uniforme.
Me dirigí hacia la sala de descanso, donde los dependientes dejaban sus cosas, tomaban café, etc. Entré en el baño que había ahí y me cambié, el uniforme consistía en unos pantalones negros y una camisa estampada en colores rosas para las chicas y azules para los chicos, la verdad es que me quedaba mejor de lo que creía que me iba a quedar. En cuanto estuve lista, salí y me dirigí hacia la dependienta .
—El horario será de 16:00 a 19:00, ¿te viene bien? —me preguntó ella.
—Sí, perfecto.
—Vale, pues ya puedes empezar.
Empecé a atender a la gente y así pasé el día, no era muy difícil y me gustaba. Cuando estaba a punto de irme, ya que casi había acabado mi turno, entró un chico alto, con ojos verdes y pelo rizado, precioso. Me quedé embobada mirándole, cogió dos camisetas y se dirigió hacia mí.
—Hola —dijo mientras me daba las camisetas para que le dijera cuanto era.
—Buenos días, son 40 libras.
—Aquí tienes —me dio el dinero y se fue .
Ese chico era precioso, mi turno ya había acabado así que pensé en seguirlo a ver si lo encontraba, estuve unos veinte minutos buscándolo pero no lo volví a ver, así que me fui hacia casa, ya que estaba cansada. Llegué a casa y como aún era pronto para cenar decidí coger un rato el ordenador, me metí en Twitter y Facebook a ver que contaba la gente, cuando ya casi iba a dejar el ordenador porque no había nada interesante, me llegó una videollamada de Skype de Bridgit.
(Narra Juliett)
Cuando Zayn se despidió de mí, yo abrí la puerta y entré a mi nueva casa. Dentro había una pequeña sala-comedor, un baño, una cocina con una pequeña terraza donde había una lavadora, y mi habitación. Cerré la puerta con cuidado, y me dediqué a explorar mi pequeña casa. Después de guardar las cosas, al ver que no tenía ni un triste trozo de pan que llevarme a la boca, decidí ir a comprar algo y buscar trabajo. Cogí el movil, las llaves, la cartera y mi currículum. Cuando iba caminando por la calle, me paré delante de un bar, tenía un cartel que decía que se buscaba camarera. Sin pensarlo dos veces, entré y pregunté por el encargado.
—¿Qué desea? —preguntó educadamente aquel chico que no pasaba de los 30 años.
—Venía porque vi el cartel de "se necesita camarero/a".
—¿Tiene experiencia?
—Bueno, trabajé durante dos años en un bar —dije mientras le daba mi curriculum.
Él lo cogió y lo miró por encima, para luego decir:
—Mañana vente a las 15:30.
No me lo podía creer. Había encontrado trabajo.
—Muchas gracias, de verdad, mañana estaré aquí lo más puntual posible.
—Hasta mañana —dijo él.
—Chao —dije saliendo del local con una sonrisa de oreja a oreja.
Después de salir de allí me dirigí al supermercado e hice la compra.
Cargué las bolsas en las dos manos, y me fui directa a casa. Al entrar en portalón del edificio, me volví a encontrar con mi nuevo vecino.
—Hola —dijo mientras cerraba el buzón.
—Hola —dije y me puse a subir las escaleras.
—¿Te ayudo? —me preguntó él.
—No, no hace falta.
—Venga mujer, no seas así, solo te quiero ayudar —insistió mientras sonreía.
—Agg, vale, pero tu llevas dos, y yo otras dos.
—Bien —dijo dando un saltito como un niño pequeño, lo que me hizo sonreír. —¿Y ya tienes trabajo?
—Sí —dije orgullosa de mi misma, nunca se me ocurriría pensar que en mi primer día fuera de casa consiguiría un trabajo, siempre pensé que eso solo ocurría en las películas o en las series.
—Que rápido. ¿Y dónde es? —preguntó con curiosidad.
—Un poco cotilla, ¿no crees? —dije sonriendo, él se encogió de hombros sonriendo. —En un bar que hay aquí en la esquina enfrente a una tienda.
—¿Tom's Bar?
—Sí.
—Voy a menudo allí.
—¿Ah si?
Ya habíamos llegado a nuestro destino, saqué las llaves del bolsillo y abrí la puerta.
—Gracias por ayudarme con las bolsas, aunque yo podía solita.
—De nada, oye... ¿Quieres venir a tomar algo a mi casa?