(Narra Bridgit)
Acababa de llegar a la universidad, vi a Justin junto a Zayn, Liam y otros tres chicos, así que decidí acercarme, para saludar a mi nuevo amigo.
—Ey Liam —saludé sonriente.
—Hola Brid —me dio dos besos.
—Hola —levanté la mano en forma de saludo a los demás.
—Hola —saludaron al unísono.
—Bueno, ellos son Justin, Zayn, Louis, Niall y Harry —Liam me los presentó. —Ella es Bridgit.
—Encantados —saludaron los tres últimos.
—Chicos decir algo —Liam miró a Zayn y Justin.
—Yo la conocí ayer en el aula de castigo —habló Zayn.
—Yo hace unos días —Justin sonrió burlón.
—Sí, eres un completo idiota —me reí.
—Gracias guapa —dijo sarcástico.
—De nada preciosidad. Bueno chicos, ¿Qué carrera escogisteis? —les miré.
—Yo, Filología Inglesa —comentó Zayn.
—Magisterio —Louis habló dulcemente.
—Aish que bien —puse una cara tierna.
—Derecho —Harry movió sus rulos.
—Me encanta cuando mueves los rizos —me reí.
—Gracias —los movió otra vez.
—Dejaros de bobadas —habló Justin celoso.
—Vale preciosidad —le miré.
—Ingeniería —Niall sonrió.
—Económicas —Liam sonrió al igual que Niall.
—Veterinaria —Justin pasó la lengua por sus labios.
—Oh, parece que estamos juntos en clase Bieber —sonreí divertida.
—Me persigues, eh —alzó una ceja.
—O tú a mí —puse las manos en mi cintura.
Después de hablar un rato, el timbre sonó, me despedí de los chicos, menos Justin, ya que íbamos a la misma clase. Miré hacia atrás y Justin estaba mirando a la rubia con la que me peleé ayer, tenía una sonrísa divertida, la miraba de arriba a abajo, sentí ¿celos? Un poco quizás, entré a clase y me senté en mi sitio, ¿qué hizo él? Sentarse junto a mí, lo que me hacía falta.
Cuando acabaron las clases, salí de la universidad a paso ligero. Me acordé de que aún tenía que llegar a casa para comer y luego debía trabajar, apresuré el paso, pero me choqué contra algo o alguien.
—Perdón —cogí mis cosas que se habían caído al suelo.
—No pasa nada Brid —Justin me ayudó.
—Debo irme —le miré.
—Si, seguro que en la tienda te espera el idiota de Brad —se rió.
—No me importa, es un baboso y como se pase, se entera de quién soy —sonreí.
—Creo que me pasaré a verlo —pasó las manos por su pelo. Qué sexy.
—Ey Brid, hoy le daré el regalo a Bo —me dijo Liam contento al pasar por mi lado, y se fue.
—Aish, que mono —susurré para mí.
—Jo, pensé que yo era mono —Justin hizo un puchero.
—No seas niño —me reí. —Adiós —me despedí.
—Adiós bonita —Justin sonrió.
Justin me dijo bonita, a mí, no me lo creía. Cogí el autobús, porque si iba andando se me haría muy tarde por hablar con Justin. Al llegar a casa, dejé la mochila, me hice algo fácil de cocinar y comí. Cuando acabé, recogí todo, me puse el uniforme, cogí mi cartera, mi móvil, las llaves y salí de casa. Al llegar al trabajo, ahí estaba Brad.
—Hola hermosa —saludó coqueto.
—Cállate baboso —le miré con asco.
—Pero si me amas —sonrió.
—No, que asco —hice una cara rara.
Estuve atendiendo a varias personas, más tarde entré a la trastienda a por unas cosas, diciéndole a Brad "Voy a la trastienda a por unas cosas, ocúpate de la tienda, mientras no estoy". Estaba buscando y escuché como alguien peleaba, salí alterada y vi a Brad peleándose con un chico.
—¿Bridgit? —dijo la chica que estaba con el otro chico, sorprendida.
—¿Eli? —dije mirándola fijamente.
Ajenas a la pelea que tenían Brad y el otro chico, nos dimos un fuerte abrazo.
—Antes que nada, mejor vamos a separarlos —dijo ella, yo solo asentí.
Cada una cogimos a uno, ella agarró al chico y yo al baboso de Brad, que ya habían empezado a darse golpes entre ellos. Brad tenía algo de fuerza, al igual que el otro chico, así que hice lo mismo que Eli, le agarré los brazos.
—Brad, tranquilizate —le miré enfadada.
—Ya estoy calmado —se sentó en una silla.
—Para la próxima que vuelvas a armar una de estas, llamo a la jefa —le amenacé.
Alice intentaba tranquilizar a Ethan, así le había llamado ella, el chico era muy simpático, le pidió disculpas y todo. Eli y el se fueron, le pregunté a Brad, que hacían aquí, el me contestó: "Eli vino a comprar esa chaqueta marrón, pero al final no se ha llevado nada". Le puse mala cara, cogí la chaqueta y la guardé en una bolsa, por si Eli pasaba y la quería, seguí trabajando.
—Hola Brid, quiero estos pantalones —Louis dejó los pantalones en el mostrador. —Búscame una camisa que me pegue por favor.
—Vale, espera, te quedaría bien con esta camisa blanca —se la entregé.
—Gracias —me pagó.
—De nada, necesito que me hagas un favor —le pedí tiernamente.
—Dime —guardó sus compras en una bolsa.
—Dile a Liam que le entregue esta chaqueta a Bo, es para su amiga Alice —le entregué la bolsa con la chaqueta.
—Vale, yo se la doy —sonrió.
—Gracias, que le diga que es un regalo mío —me apoyé en el mostrador.
—De nada, se lo diré —me dio dos besos y se fue.
Louis se fue, seguí trabajando, atendí a unos cuatro clientes, me puse a colocar camisa, cuando alguien me me tapó los ojos.
—Hola bonita, ¿Quién soy? —alguien me tapó los ojos un ratito después.
—No sé —sonreí al saber de quién se trataba.
—Jo, soy Justin —me agarró de la cintura y me giró.
—Ya lo sabía tonto —me reí.
—¿Quieres tomar un helado conmigo? —señaló el puesto de helado que estaba en la esquina.
—Claro —le revolví el pelo, el sonrió.
—Espera, a ver si acabo el turno —miré la hora.
—Brid ya hemos acabado el turno —Brad me miró.
—Vale, me voy con Juss —sonreí.
—¿Qué tiene él, que no tenga yo? —preguntó Brad celoso.
—Tiene todo que tú no tienes —le respondí. —Vamos Justin.
Justin me agarró la mano y empezamos a caminar, él iba sonriendo, yo solo sentía hormigueos en mi barriga. Llegamos al puesto de helados y me compró uno de limón, el se lo cogió de chocolate, estuvimos hablando un rato y dando paseos mientras comíamos los helados. Un rato más tarde ya estaba en casa, me lo había pasado genial con Justin, parecía un idiota, pero en verdad era cariñoso y tierno, hasta le di mi número de teléfono. Me encontraba en la cama, ya tenía los deberes hechos, ya estaba duchada y en pijama, no había cenado, por que Justin y yo nos llenamos a comida y estaba muy llena, me acosté y al rato me dormí.
(Narra Eli)
Iba tranquilamente andando por los pasillos de la universidad, llevaba las cosas la mano, ya que me tocaba historia y no me había dado tiempo a coger la mochila y guardar las cosas. Estaba tan distraída pensando en mis cosas que me choqué con alguien, no vi quién era, ya que todos mis libros, mi agenda y mi estuche cayeron al suelo, mezclándose con los de la otra persona, que también se habían caído.
—¡Perdón! ¡Lo siento mucho! —me disculpé apresurada mientras intentaba recoger mis cosas del suelo.
—No pasa nada, yo también iba distraído —dijo una voz masculina.
Miré hacia arriba y me encontré con un chico de pelo castaño, ojos turquesas y gesto divertido, su camiseta ajustada marcaba sus músculos y parecía simpático, era bastante atractivo. Se agachó también y me ayudó a recoger mis cosas, cogiendo también las suyas. Cuando acabamos de recogerlo todo, nos incorporamos, y me di cuenta de que el pasillo estaba desierto, debían de haber empezado ya las clases, llegaba tarde.
—Mierda, llego tarde —murmuré, y salí corriendo a clase mientras el chico me gritaba algo que no entendí.
Entré a clase, el profesor me regañó pero le prometí que no volvería a pasar y me senté en el único sitio que quedaba, al lado de un chico castaño llamado Jonathan. La clase pasó rápidamente y, cuando me di cuenta, solo quedaban cinco minutos para que acabase. El profesor empezó a apuntar los deberes en la pizarra y yo fui a sacar mi agenda para apuntarlos, entoces me di cuenta de que no estaba. Empecé a rebuscar como una loca por mi mochila pero nada, no estaba, al ver que no estaba por ningún lado, me apunté los deberes en una hoja de papel. El timbre sonó y yo recogí mis cosas rápidamente para salir de la clase en busca de mi agenda, empecé a hacer una lista mental de todas las clases, pero en todas recordaba haberla guardado. Estaba sumida en mis pensamientos cuando alguien me tocó el hombro, me giré y me encontré con el chico con el que me había chocado en el pasillo.
—Perdona, te habías dejado la agenda entre mis libros —dijo tendiéndome mi agenda.
—Oh, gracias, me estaba volviendo loca intentando encontrarla —dije yo, él sonrió.
—Soy Louis, Louis Tomlinson, encantado —se presentó tendiéndome la mano, yo se la estreché.
—Yo soy Marie Elisabeth Jones, pero llámame Eli —me presenté yo.
—¿Vienes a comer algo? —me preguntó, ya que era la hora del almuerzo.
—Vale, pero primero tengo que avisar a mis amigas.
—Vale.
Salí corriendo en dirección a la clase de Bo haciendo que Louis me esperase allí, le dije que no iba a comer con ellas y le pareció bien, luego volví a donde antes, pero Louis ya no estaba.
—Oh, se ha ido —murmuré yo.
—Buh —alguien apareció por detrás de mí, dándome un susto.
—¡Louis! Me has asustado —me quejé yo al verle.
—Oh, perdóname —dijo haciendo como que se arrodillaba.
—Está bien, vamos a comer —dije yo riendo.
Fuimos en dirección a la cafetería hablando de todo un poco, cuando llegamos, nos sentamos en una mesa que por suerte estaba vacía y nos pedimos lo que íbamos a comer. Descubrí que él estudiaba Magisterio, me habló de sus amigos, algunos de ellos estaban con mis amigas, en sus clases también.
—¡Casi se me olvida! —exclamó dándose una palmada en la frente.
—¿Qué pasa? —pregunté yo, curiosa.
—Te tengo que dar una cosa —dijo él.
Yo le miré extrañada, ¿sólo nos conocíamos de un par de horas y ya me tenía que dar una cosa? Qué chico más raro, aunque era muy simpático, para qué negarlo.
—Espera aquí un segundo, ahora mismo vuelvo —se levantó de su sitio y salió corriendo en dirección a los pasillos donde estaban las taquillas de la gente que estudiaba magisterio.
Yo me quedé sentada en la mesa, había poca gente en la cafetería, el timbre que anunciaba el comienzo de las clases tras el recreo sonaría en, aproximadamente, 5 minutos. Louis llegó unos minutos más tarde con la respiración agitada y una bolsa en las manos.
—Cierra los ojos —me pidió.
Yo me resistí un poco al principio pero al final accedí, no nos conocíamos de mucho pero parecía una persona en la que se podía confiar. Noté algún tipo de tejido en mis manos, abrí los ojos y me encontré con la chaqueta que me iba a comprar en la tienda de Bridgit pero que al final no compré gracias al baboso de Brad.
—¿Cómo has sabido...? —empecé a preguntar, pero él me cortó.
—Bridgit me dijo que te lo diera —me explicó, yo sonreí.
—Vaya... Luego me pasaré por su tienda a agradecérselo.
—¿Quieres...? —empezó a preguntar Louis, pero el timbre le interrumpió. —Bueno da igual, si quieres te espero a la salida y te lo digo.
—Vale.
Nos dirigimos a nuestras respectivas clases, yo iba con la intriga, ¿Qué me querría decir Louis?
Al llegar a clase ya estaban todos los sitios ocupados, menos uno al lado de un chico moreno con cresta, ojos color miel y tatuajes. Bo no iba conmigo a esa clase, así que no podría sentarme con ella, me senté al lado del moreno con un poco de miedo, él estaba dibujando en su cuaderno y no se percató de mi presencia hasta que empecé a sacar mis cosas.
—Hola —saludé tímida mientras él me miraba fijamente.
—Hola —me saludó él, el profesor entró al aula. —Soy Zayn.
—Yo soy Eli.
Hechas las presentaciones, cada uno volvió a lo suyo, yo prestaba atención a la clase y Zayn dibujaba en su cuaderno. El profesor se dio cuenta de que Zayn no atendía y le preguntó sobre lo que estábamos dando.
—Señor Malik, ya que está usted prestando tanta atención a la clase —dijo con ironía. —¿Podría seguir leyendo por donde nos hemos quedado?
—Eh... Esto... —estaba confuso, yo me apiadé de él y le señalé disimuladamente la parte por la que estábamos. —Claro.
Empezó a leer y el profesor asintió satisfecho, bien, no me había visto. Cuando acabó, el profesor siguió explicando y él siguió a lo suyo. Un rato después, sonó el timbre que anunciaba el final de las clases, tenía unos quince minutos de descanso antes de la siguiente clase, así que guardé mis cosas y me dispuse a salir del aula.
—Espera —Zayn me agarró del brazo antes de salir.
—¿Sí?
—Gracias por lo de antes —dijo él.
—No es nada.
Me soltó y me fui, me caía bien ese chico, era simpático.
Las dos últimas clases se me pasaron volando, para cuando me quise dar cuenta, ya estaba sonando el timbre que anunciaba el final de las clases. Me dirigí a la puerta de entrada por la que salían los alumnos en masa, entonces me acordé de que Louis me había dicho que me iba a esperar, me quedé de pie a un lado de la puerta buscándolo.
—¡Eli! —escuché a mis espaldas, me giré y allí estaba Louis sonriente.
—¡Louis! —exclamé yo. —¿Qué me querías decir?
—Te decía que...
(Narra Liam)
Tras un par de horas caminando al lado de Bo, nuestros pies estaban fríos y congelados a causa del frío típico de Reino Unido. Le ofrecí que se viniese a casa a cenar, ya que al vivir solo, no había ningún problema. Hablábamos de cualquier tipo de cosa, deportes, la universidad, la familia, nuestros gustos... Me sentía extremadamente relajado al hablar con ella, sin ningún tipo de presión. Ni siquiera se había puesto ha hablarme de ropa o accesorios típico de cualquier chica. Entramos a mi casa, dónde encendí la calefacción para que entráramos en calor cuanto antes y nos sentamos en el sofá.
El timbre de mi casa sonó a mitad de la narración de Bo, probablemente la comida china que acabábamos de pedir había llegado. Abrí la puerta y un chico asiático, uniformado y con unas bolsas en sus manos apareció enfrente de mí. Me llevé las bolsas a la cocina y volví para entregarle el dinero, pero Bo se me adelantó y estaba tendiéndole el dinero. Me acerqué deprisa, para evitarlo.
—¡Bo! —me quejé y aparté su mano, sin embargo, el chico ya estaba guardando el dinero.
—Liam, deja que pague yo, pesado —me reprendió.
—Es injusto, es mi casa, he dicho que invitaba yo —gruñí y escuché la risa del asiático.
—Ustedes son muy graciosos, ya no veo casi a novios peleando. Ahora ya, ya no es igual que antes —contestó con su acento el chico. Bo me miró aguantando la risa, mientras que yo estaba rojo. —Adiós, que aproveche —y se marchó. Tan pronto como cerré la puerta, Bo estalló en carcajadas. Negué con la cabeza,mientras una sonrisa salía de mis labios.
—¿De que te ríes? —pregunté y se encogió de hombros.
—Ha sido gracioso.
Negué repetidamente—: Bueno, cuéntame eso de tu collar.
—Mm, sí, bueno. Tengo unas amigas a las que conocí por internet, comenzamos a hablar, y nos hicimos amigas. Llevamos 5 años siendo amigas, y bueno, cuando hicimos tres años, decidimos comprarnos cada una ese colgante para tener algún objeto significante. Y lo perdí el otro día —agachó la cabeza un poco, pero volvió a levantarla.
—¿Y no hay aquí, en Londres? Tal vez puedes comprar otro.
—Podría, pero no sería lo mismo —asentí, comprendiéndola.
—¿Cuántas sois en el grupo?
—Veintiuna, al principio solo trece. Pero con los años se nos ha ido uniendo más gente.
—Wow, y aquí en Londres estáis sólo cinco, ¿no?
Asintió—: Sí, yo, que vivo con Eli, porque venimos ambas de Brighton. Bridgit, Alison y Juliett. Pero aún no nos hemos conocido todas —rió.
Cuando se marchó, caminé hasta mi habitación para ponerme el pijama e irme a dormir. Abrí el armario, y al lado de mi pijama estaba la sudadera que quería regalarle a Bo, acaricié la tela con la punta de mis dedos y cerré el armario, tras sacar lo que necesitaba. Mientras me desvestía, pensaba en la chica de cabello rojo. Ni siquiera sabía por qué había decidido comprar la sudadera, ni por qué no se la daba aún. Simplemente lo hice por un impulso, necesitaba comprarla. Y la despedida, aquel beso que me había dado hacía tan solo unos minutos aún seguía en mi memoria, reproduciéndose. El calor en mis mejillas y mi corazón acelerado. Su simple presencia al final del día me ponía nervioso, y aún así la disfrutaba. Necesitaba saber más cosas de ella.
(Narra Juliett)
Me desperté sobresaltada. Otra vez el mismo sueño.
FLASHBACK
—PUES PARA TU INFORMACIÓN, GRACIAS A ELLAS NO ME CORTO —le grité. Decir esas palabras, hizo que se callara y me mirara horrorizada.
FLASHBACK
«Deja el pasado donde está» —me dije. Me levanté y me metí en la ducha, creo que hoy será un día difícil. Cuando ya tenía todo, salí camino a clases. Hacía bastante frío por lo que decidí ponerme la capucha de la sudadera, en mis oídos sonaba Step, de Vampire Weekend. Al llegar, me metí en el aula en la que me tocaría clase, al entrar, un muchacho alto de ojos marrones y pelo despeinado, me saludó.
—Hola, soy Christian.
—Yo soy Juliett.-Dije dirigiéndome a mi sitio junto la ventana. No dijimos nada más. «Hoy, yo, no soy persona» —pensé. Las clases se me hicieron eternas, me quería ir a casa. Ponerme el pijama y meterme en cama. Cuando ya acabaron las clases me fui directa a casa. Al llegar, me llamaron del trabajo, para decirme que hoy me daban el día libre, por el incidente de anoche. Tras varios "No importa, si quieres voy" y otros como "¿Seguro? Mira que hoy hay partido" colgué. Me dediqué a mí todo la tarde, después de hacer los deberes. Me metí en el baño, y llené la bañera con agua caliente, luego puse la canción Don't cry de Guns N' Roses. Luego de estar un buen rato, sentí que me cogía el frío, salí, me puse el pijama y me preparé un chocolate caliente. Ya con mi preciado chocolate, me dirigí al sofá, allí me tapé con una manta, y encendí la televisión, con suerte estaría con ese programas de novias que tanto me gusta. Después de ver la televisión y hablar con mis niñas, decidí que mejor sería acostarme, y dormí. Mañana será otro día, y espero que mejor que este. Al poco de acostarme, aun no estaba dormida suena el móvil. Mi madre.
«¿Qué querrá ahora esta?» —pensé.
—¡¿Te parecerá bonito?! —gritó.
—Hola mamá yo también te echo de menos.
—Mira, eh, no me vengas tonterías, te vas y no avisas —dijo en un tono furioso.
—Mira mamá, estoy estudiando, y...
—¿¡ESTUDIANDO!? Tú nunca serviste para eso, seguro que te estas viendo con un chico —me interrumpió
—Vete a la mierda —dije tranquila segundos antes de colgarle, y silenciar el móvil, «cómo me volviera a llamar, me cambio de número»
—Ahora sí, a dormir —me dije.
(Narra Alison)
El despertador empezó a sonar justo a las siete, le di una manotada y perezosamente me levante de la cama. Entraba a las ocho en la universidad, así que me dirigí a la ducha, donde me di una rápida ducha. Salí de la ducha y fui al armario a ver que me ponía, al final me decidí por unos vaqueros cortos con unas medias negras, junto una camiseta blanca y un collar largo con un búho y por último mis botines marrones y dejé mi pelo suelto con unas pocas ondas. Fui a la cocina para preparar mi desayuno, me hice un simple vaso de leche ya que no me apetecía nada más. Me dirigí a mi habitación donde cogí la mochila y me dispuse a ir a la universidad que estaba justo al lado la residencia.
Al llegar vi que aún me quedaban quince minutos, pero me fui hacia secretaría para recoger mi horario y poder situarme para ir a clase. La primera clase que tenia era historia, así que me dirigí hacia el salón.